miércoles, 20 de diciembre de 2006

Fuente de Conocimiento: La Numerología (1ra.parte)


La Numerología es una ciencia milenaria que se encarga del estudio del macrocosmos en relación con el microcosmos. Esta ciencia está basada en la Cábala.

Principalmente trata de asignar un significado simbólico a cada número, de forma que sea posible ver la interrelación existente entre dichos números y los objetos y circunstancias que nos rodean.

Para clarificar todo esto un poco voy a poner una serie de ejemplos de la relación entre Macrocosmos (universo) y Microcosmos (hombre):

- Si tomamos, por ejemplo, como referencia las pulsaciones del corazón que tiene una persona normal, nos encontramos con que son 72. Si ahora miramos a nuestro universo cercano, encontramos que el Sol retrograda dentro de la eclíptica un grado cada 72 años. Tenemos por tanto una coincidencia de cifras en un movimiento, del corazón humano, por un lado, y del Sol, por otro.

- Continuando con un ejemplo parecido, sabemos que hacemos una inhalación o una exhalación cada cuatro latidos del corazón aproximadamente, lo que nos lleva a la conclusión de que durante un minuto hacemos unas 18 respiraciones en un estado de reposo. Si volvemos de nuevo al Sol nos encontraremos con que al retrogradar un grado en la eclíptica cada 72 años, necesitaría 25.920 años para realizar un círculo completo desde el ángulo de visión de la Tierra en el cual se contemplase todo el Zodiaco. En definitiva, tenemos que desde nuestro punto de vista terrestre, el Sol tarda 25.920 años en circunvalar el Zodiaco, lo que se entiende en astronomía como una Era. Pues bien, tomando al hombre como ejemplo en sus respiraciones y observamos que respira unas 18 veces durante un minuto, lo que nos da un total de 1.080 respiraciones en una hora, y un total de 25.920 respiraciones en el transcurso de un día. De aquí podemos sacar como conclusión que dura lo mismo, en cifras exactas, la respiración de una jornada del hombre y una Era astronómica.
Espero que sirvan estos dos ejemplos a modo explicativo de la relación existente entre el macro y el microcosmos.
Incluso a niveles de números puramente astronómicos podemos ver que el universo se encuentra ordenado siguiendo una serie de leyes representadas por los números. Así nos encontramos que la distancia de los planetas de nuestro sistema solar con respecto al Sol responden a una norma clara de relación numérica. Esto está basado en la famosa ley que Titius-Bode, dos astrónomos que por separado descubrieron si tomamos una sucesión de números en los cuales, y comenzando por el 3, los vamos duplicando, y al principio de dicha lista añadimos el número 0, obtenemos: 0,6,12,24,48,96,192,384,... Si a esta serie se le añaden 4 unidades a cada cifra, obtenemos: 4,7,10,16,28,52,100,196,388,... Tomando ahora la referencia 10 para la Tierra, como unidad astronómica de distancia al Sol nos encontramos con que coincide bastante con las distancias reales de los planetas de nuestro sistemas solar al Sol, que son Mercurio 3,9, Venus 7,2, Tierra 10, Marte 15,2, Cinturón de asteroides 28, Júpiter 52, Saturno 96, etc.

Como podemos observar parece que todo en el universo responde a los números y a sus relaciones entre ellos. Así, como último ejemplo tenemos que Plutón tarda 248 años en dar una vuelta completa alrededor del Sol, mientras que Neptuno tarda 164 y Urano 84. Así tenemos 164+84=248.

Visto todo esto vamos a comenzar por intentar definir básicamente lo que representa cada número, aunque sólo lo vamos a hacer con los nueve primeros, que son

los más básicos.

1

El número uno lo representamos por un punto que representa el principio del Universo, lo primordial, la energía primaria de la que se creó todo lo demás. En pocas palabras, el número uno representa la CREACIÓN. Este es el número más importante ya que a partir de él vamos a ir creando el resto y sus relaciones fenoménicas con el universo existente (visible y no visible). En principio no vamos a hablar más de este número aunque es el más importante, ya que primero conoceremos los demás, para que nos sea más sencillo conocer todo el alcance que tiene este.

2

El número dos es la escisión del número 1 en dos partes opuestas y complementarias, que dan lugar a la creación del universo fenoménico tal y como lo vemos, donde surgen los antagónicos que posteriormente nos permiten distinguir una cosa por conocer su opuesto: - --------- +.

Por tanto, el número dos representa la dualidad existente en todas las cosas (blanco-negro, alto-bajo, positivo-negativo, etc.). De ahí que represente en nuestros esquemas de interpretación la interrelación existente entre dos objetos opuestos, aunque como más adelante veremos, lo aplicaremos sobre todo al polo negativo (sin que este concepto tenga nada de peyorativo) por oposición con el número 1 que es siempre positivo y del cual es su emanación.

Es dualidad es aplicable a todos los objetos, e incluso a la energía, pero si como hemos dicho anteriormente la energía primigénia corresponde al número 1 y esta es de signo +, tenemos que la energía que representa el número dos se corresponde normalmente con la de tipo negativo, de donde esta dualidad será expresada en el terreno de aplicación, habitualmente a lo femenino. En términos generales representa la SOCIABILIDAD, ya que de lo unitario pasamos a algo doble que tiene necesidad de relación para expresarse.

3

El número tres resulta de la unión de los opuestos del número 2, con lo que obtenemos el ternario, mediante la creación de otro elemento como síntesis de los anteriores. Su representación, por tanto, será un triángulo.

De aquí obtenemos que el número tres representa la creación material por la unión de los dos polos antagónicos, que no hay que confundir con el número 1 que es la creación genérica.

El número tres representa, por tanto, lo que nace de algo, lo que cabe esperar de una unión. El triángulo que lo representa es el símbolo antiguo que representa al poder de la divinidad. De hecho, lo encontramos en las trilogías o triunidades divinas de las religiones más importantes de todos los tiempos: Padre-Hijo-Espíritu Santo, Shiva-Vhisnú-Bhrama, Horus-Osiris-Isis, etc.

Por tanto, el número tres representa la multiplicidad a partir de un principio único, la creación material, los “hijos” (entendiendo esto tanto de manera física como por ideas concebidas, o cualquier otra cosa que seamos capaces de “dar a luz”).

4

Siguiendo este proceso evolutivo en relación a los números nos encontramos con que la unión de otro punto al triángulo que representaba el número tres nos da como consecuencia la obtención de un cuadrado que es la representación simbólica del número 4.

Este número representa a la materia como expresión física de la

Realidad. El número cuatro es la “MATERIABILIDAD”, la posibilidad de hacer . sensible lo sutil, la energía. Es expresión, por tanto, de todos los bienes materiales y la expresión de sus cambios, lo que nos ofrece la posibilidad de interpretarlo como la capacidad de “viajar” cuando obtenemos este número.

Autor: Antonio Morales Berdón
Autorizado por el autor para publicar en PROSPERIDAD INTEGRAL de H. G. CIBELE
Continuará.........
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