miércoles, 21 de febrero de 2007

INVIERTE TU VIDA. No la Malgastes


Nos acostumbramos a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor;
y por no tener una linda vista,
luego nos acostumbramos a no mirar para afuera;

Y porque no miramos para afuera,
luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas;
Y porque no abrimos del todo las cortinas,
luego nos acostumbramos encender más temprano la luz.

Y a medida que nos acostumbramos,
olvidamos el sol, olvidamos el aire,
olvidamos la amplitud...
Nos acostumbramos a despertar
sobresaltados porque se nos hizo tarde;
A tomarnos el café corriendo porque estamos atrasados;
nos acostumbramos a no mirar para afuera antes de salir de casa;

A leer el diario en el colectivo porque no podemos perder tiempo;
A comer un sándwich porque no da tiempo para almorzar;
A salir del trabajo ya de noche;
A dormir en el colectivo porque estamos cansados;
A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el
día.

Nos acostumbramos a pensar que las personas
cercanas a nosotros estarán siempre ahí
y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo;
A esperar el día entero y finalmente oír en el teléfono:
“Disculpame pero hoy no puedo ir...”

-A ver cuándo nos vemos...
- La semana que viene nos reunimos...
A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta.
A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos.

Si el cine está lleno nos acostumbramos
y nos conformamos con sentarnos en la primera fila.
Si el trabajo está complicado,
nos consolamos pensando en el fin de semana;

Y si el fin de semana no hay mucho que hacer,
o andamos cortos de dinero,
nos vamos a dormir temprano y listo
porque siempre tenemos sueño atrasado.

Nos acostumbramos a ahorrar vida...
Que, de a poco, igual se gasta
y que una vez gastada,
por estar acostumbrados

¡NOS PERDIMOS DE VIVIR... !

Existe un dicho:

"La muerte está tan segura de su victoria,
que nos da
toda una vida de ventaja".

El tiempo no se puede atrapar,
mucho menos almacenar;
nuestra existencia
transcurre a gran velocidad,
pero mientras tengamos vida,
tenemos la
oportunidad
de cambiar nuestros hábitos,
de tener una mejor calidad de existencia,
de aprovechar y disfrutar cada respiro,
cada latido de nuestro corazón.

No trasformemos nuestra vida
en una carrera inútil
que nos haga infelices.

La vida no es una carrera...

Hay que vivirla

¡ LENTAMENTE... !

¡ P L E N A M E N T E...
!

Autor :desconocido

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