viernes, 8 de junio de 2007

Atrevete a Salir al Bosque. (1ra. Parte)


En nuestra vida debemos de atrevrnos, si no somos capaces de asumir los retos no podremos lograr la prosperidad y abundancia que deseamos. Uno de los grandes secretos revelados es el deseo sumado a la voluntad que nos lleva a obtener lo que deseemos en nuestravida bajo una cubierta absoluta de prosperidad y abundancia. Recuerda el secreto es atreverse.
H. G. CIBELE



"Si no sales al bosque, jamás ocurrirá nada y tu vida jamás empezará".
-No salgas al bosque, no salgas -dijeron ellos.
-¿Porqué no? ¿Porqué no tengo que salir al bosque esta noche? -preguntó ella.
-En el bosque habita un enorme lobo que se come a las personas como tú.
-No salgas al bosque, no salgas, por lo que más quieras...
Pero, naturalmente, ella salió al bosque y, como era de esperar, se encontró con el Lobo, tal como ellos le habían advertido.
-Lo ves? Ya te lo decíamos -graznaron.
-Eso es mi vida, no un cuento de hadas, zopencos -replicó ella. -Tengo que ir al bosque y encontrarme con el lobo; de lo contrario, mi vida jamás podrá empezar.
Pero el lobo que ella encontró, había caído en una trampa, se le había quedado la pata prendida de un cepo.
-¡Socorro, auxilio! ¡Ay, ay, ay! -gritaba el lobo-. ¡Socorro, ayúdame y te daré la justa recompensa! -añadió. (Porque eso es lo que hacen los lobos en los cuentos de esta clase).
-¿Y cómo sé yo que no me vas a hacer daño? -le preguntó ella, pues su misión era hacer preguntas-. ¿Cómo sé yo que no me matarás y me dejarás reducida a puros huesos?
-Mala pregunta -dijo el lobo-. Tendrás que confiar en mi palabra.
Y el lobo reanudó sus aullidos y lamentos.
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
-Sólo hay una pregunta que merece la pena hacer, hermosa doncella, ¿Dóooonde está el almaaaaa?
-Oh, lobo, voy a correr el riesgo. ¡Vamos allá!
Abrió la trampa, el lobo sacó la pata y ella se la envolvió con hierbas medicinales y plantas.
-Oh, gracias, dulce doncella, mil gracias -dijo el lobo, lanzando un suspiro.
Pero, como había leído demasiados cuentos que no debía, ella exclamó:
-Bueno, ahora ya puedes matarme, anda, terminemos de una vez.
Pero no fue eso lo que ocurrió. En su lugar, el lobo alargó la pata y se la apoyó en el brazo.
-Soy un lobo de otro tiempo y lugar -dijo. Y, arrancándose una pestaña del ojo, se la entregó diciendo: -Úsala y procura ser sabia. De ahora en adelante sabrás quién es bueno y quién no lo es tanto. Mira a través de mi ojo y lo verás todo con claridad.
-Por dejarme vivir, te ofrezco vivir como jamás en tu vida has vivido.
Recuerda que sólo hay una pregunta que merece la pena hacer, hermosa doncella,
¿Dóoooonde está el almaaaaa?




LA PESTAÑA DEL LOBO Cap. 16 de "Mujeres que corren con los lobos"de Clarissa Pinkola Estés
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