martes, 31 de julio de 2007

Cuentos: Tripack. Erickson, de Mello y Coelho.

Lo que pensamos, el ver más allá de nuestros ojos y la actitud proactiva son tres de los grandes secretos para llevar nuestra vida a la abundancia y a la prosperidad. Tenemos que tener una actitud positiva, olvidando lo que ponemos como límites en nuestra vida y abriendonos a el secreto de la prosperidad y la abundancia.
H. G. CIBELE

Desafiando nuestros límites de pensamiento

Le pregunté a un alumno: "¿Cómo harías para ir de este cuarto a aquel otro?"
Me respondió: "Primero hay que pararse, luego dar un paso hacia adelante..."
Lo detuve y le pedí: "Nómbrame todas las formas posibles para llegar de este cuarto al otro."
Enumeró: "Puede irse corriendo, caminando, saltando, a los brincos, dando vueltas de carnero... Uno puede llegarse hasta esa puerta, salir de la casa, entrar por la otra puerta y dirigirse a ese cuarto. O bien, si uno quiere, puede saltar por la ventana..."
Le dije: "Ibas a incluir todas las formas posibles, pero cometiste una omisión, una importante omisión. Normalmente yo empiezo por dar el siguiente ejemplo: 'Si quiero pasar de este cuarto a aquel otro, salgo por la puerta, tomo un taxi hasta el aeropuerto, compro un pasaje a Chicago, Nueva York, Londres, Roma, Atenas, Hong Kong, Honolulú, San Francisco, Chicago, Dallas, Phoenix, vuelo en una limosina y entro por el patio de atrás, paso la puerta trasera, y de la habitación del fondo paso a ese otro cuarto.' ¡ Y tú sólo pensaste en ir hacia adelante! No se te ocurrió ir hacia atrás, ¿no es cierto? Tampoco se te ocurrió gatear."
Mi alumno agregó: "Ni deslizarme sobre mi estómago."
¡Nos limitamos tan espantosamente en todo lo que pensamos!

de M. Erickson, "Mi voz irá contigo"

El Pequeño Pez

"Usted perdone", le dijo un pez a otro, "es usted más viejo y con más experiencia que yo

y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano?

He estado buscándolo por todas partes, sin resultado".

"El Océano", respondió el viejo pez, "es donde está ahora mismo".

"¿Esto? Pero si esto no es más que agua...

Lo que yo busco es el Océano, replicó el joven pez,

totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.

Deja de buscar, pequeño pez. No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y mirar.

No puedes dejar de verlo.

de Anthony de Mello, libro: "El canto del pájaro".

El Camino del Tigre

Un hombre caminaba por el bosque cuando vió una zorra lisiada. "¿Cómo hará para alimentarse?", pensó.

En ese momento, se acercó un tigre, con un animal entre los dientes. Sació su apetito, y le dejó a la zorra lo que había sobrado. "Si Dios ayuda a la zorra, también me va a ayudar", reflexionó.

Volvió a su casa, se encerró en ella, y se quedó esperando que los Cielos le proveyeran de alimento. Nada pasó. Cuando ya se estaba quedando demasiado débil para salir a trabajar, se le apareció un ángel.

- ¿Por qué decidiste imitar a la zorra lisiada? -preguntó el ángel.

- ¡Levántate, toma tus herramientas, y sigue el camino del tigre!

de Paulo Coelho

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