jueves, 19 de mayo de 2016

¡ No quiero vivir más!. Sin dinero. Sin amor. Sin vivir




No quiero vivir más, la vida que estoy llevando”, eso lo dije hace mas de 20 años, yo era una persona que vivía en un continuo mal humor, aun que muchas veces lo disimulaba haciendo chiste de todo y provocando la risa en los demás, pero yo seguía muy triste en mi interior. Nada me funcionaba, no tenía “SUERTE” (pensaba que eso existía) en el dinero y tampoco era muy afortunado en el amor. Veía a otras personas haciendo fortuna o teniendo grandes romances y pensaba, claro con envidia, por qué a mi no me sucedía lo mismo. Me quejaba de mi vida a diario, lo único que pensaba y hablaba era sobre lo mal que me iba en la vida.

Un día, ya en medio de una absoluta desesperación y bajo una situación económica terrible, una mañana, decidí no levantarme de la cama y tratar de analizar qué era lo que pasaba en mi vida y qué me diferenciaba de los amigos que les iba bien con el dinero y el amor. Al principio, mi ego no me dejaba dándome sus opiniones: Bueno “fulanito” tiene dinero seguro porque es un tramposo,” menganito” tiene esa bella novia amorosa porque tiene dinero, “sutanito” lo que tiene es suerte, y como esta decenas de razones externas que justificaban mi situación. Después de un largo rato de estar escuchando a mi ego, dije: Ya basta, esas no pueden ser las razones de que a mi me vaya mal. Nada tienen que ver ellos con mi precaria situación económica y mi vacía vida amorosa. Y en ese momento, sonaron como campanitas a mí alrededor.

Eureka !! Eso era, las razones de una vida tan triste no estaban allí afuera, estaban en mi. ¿Pero dónde en mi? ¿En qué fallaba yo?, empezaron a llover preguntas en mi cabeza, tomé inmediatamente una hoja de papel y un lápiz y las fui escribiendo. E indudablemente, al hacer esta conexión conmigo mismo, empezaron a venir las respuestas. Emociones saboteadoras, creencias limitantes, juicios y prejuicios, egobarreras. Bueno, para hacerte la historia corta, en ese momento me dije: “perfecto, ¿Pero qué debo hacer? ¿Cómo trabajo todo eso? Solo no puedo, ya que no se cómo y además el problema surge de mi, y al ser así, como decía Einstein, difícilmente voy a lograr una solución desde el mismo lugar de donde se produce el problema. Y allí, a los pocos días apareció la información que necesitaba, en libros, talleres y un coach que me guiaría. Y como por arte de magia , mi vida cambió en pocos meses. Hoy por hoy, me gradué en la universidad de periodista y de abogado, tengo una maestría en Ciencias Políticas, he escrito cuatro libros, he dado conferencias en diferentes ciudades y países, llegue a ser jefe de departamento y profesor en la universidad por varios años. Tengo una relación de pareja de mas de dos décadas. Vivo en mi propia casa con piscina en una isla del Caribe y ¿el dinero?, llega a mi bolsillo o cuenta bancaria cada vez que lo necesito.

En resumen, encontré la solución a esa vida que no deseaba, al auto-descubrirme y corregir lo que había en mi, que atentaba contra mis sueños. Hoy te puedo decir que todo aquello que aprendí e hice está volcado en el entrenamiento personalizado del Sistema TEA, y que ha hecho lo mismo con cientos de personas en el mundo hispano.

Probablemente, lo que me hace más feliz de todo esto, no es tan solo mi vida, sino ver como tantas personas están viviendo su vida soñada gracias a lo que yo aprendí y ofrezco en el entrenamiento personalizado del  Sistema TEA. 

H. G. CIBELE

Tu Coach en Línea



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