viernes, 28 de septiembre de 2007

Feng Shui. El Reflejo de los Otros

Para mantener un entorno feliz lleno de prosperidad y abundancia, debemos reflejarno en el espejo de los otros, canalizando sus virtudes y defectos como llevando a el mismo camino los nuestros. De esta maner nuestras relacions decubriran el secreto de la vida plena, dentro de una gran abundancia de amor y prosperidad integral.
H. G. CIBELE

Feng Shui

Sostiene una antigua leyenda china, que hubo una época en que el mundo de los espejos y el mundo de los humanos eran diferentes entre sí­. Ambos mundos no estaban separados como ahora, por ninguna barrera invisible. Por lo tanto, los seres humanos y los espejos solí­an visitarse, sin mayores problemas. Lo más llamativo, es que, en aquellos tiempos, los seres de los espejos, no se parecí­an fí­sicamente a nosotros, ni copiaban nuestras actitudes. Eran libres de hacer lo que querí­an y sus conductas eran totalmente impredecibles.

Pero una noche, los habitantes de los espejos decidieron invadir la tierra. Cuando los humanos se despertaron se aterrorizaron. Por todas partes reinaba el caos. Los seres especulares eran caóticos. Nadie sabí­a como dominarlos. Finalmente, el emperador, que tení­a poderes mágicos, logró arrojarlos otra vez, al impreciso mundo de los espejos. Y para que nunca más pudieran invadirnos, los hechizó. Desde entonces, los habitantes de los espejos están condenados a copiar mecánicamente los actos y apariencias de los seres humanos.

Pero algo falló en el hechizo porque, a veces, esos seres se filtran en nuestros sueños, o en alguna de nuestras conductas o, incluso, en el accionar imprevisible de la naturaleza. No serí­a nada raro que algún día, quieran habitar nuevamente entre nosotros y, tal vez aprendamos, en esa nueva oportunidad, a compartir con ellos nuestro mundo.

La "moraleja" que nos deja esta leyenda, es que la sociedad siempre intenta excluir, separar, apartar de sí­, a todo aquello que se presenta como diferente al orden establecido, sin saber siquiera, cual es su orden. Y muchas veces, no se tiene en cuenta que los diferentes, son también producto de ese aparente orden establecido.

De lo que se tratarí­a, entonces, es de armonizar nuestras diferencias y aceptarnos como somos, tratando de buscar el equilibrio, para poder formar parte del Tao, del Universo y la vida.

Foto: Stockxpert

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