martes, 23 de enero de 2007

Fuente del Conocimiento. Apuntes sobre Yoga (2da. parte)


Si tenemos la suerte de que ya somos capaces de trabajar con nuestra mente, eso implica que nuestro cuerpo está perfecto, y podríamos saltarnos ese escalón.
De hecho, en principio, la Yoga se diseñó para personas totalmente sanas, pero se descubrió como un excelente medio para poder resolver problemas de salud.
Una vez superado el problema del cuerpo físico, no adentraramos en los tortuosos terrenos de la mente, para conseguir apasiguar nuestrros pensamientos, enfocarlos hacia donde nos hace falta, y finalmente conseguir que se generen el tipo de pensamientos que deseamos continuamente.
Aquí nos encontramos con un problema, y es que nuestra mente es más que nuestro simples pensamientos. Nuestra mente engloba muchas facetas entre las que se encuentran los sentimientos (y no voy a entrar en el tema porque sería larguísimo).
Una vez unificado nuestro cuerpo y nuestra mente, podemos trabajar Raja yoga, el yoga de la consciencia, de la unificación con el SER. Pero sólo cuando hemos sobrepasado estos estadíos somos capaces de entrar en meditación.
La meditación no es algo que se pueda enseñar, la meditación es un estado de la mente.
Por esplicarlo de una manera simple, la meditación es un nivel superior de pensamiento de nuestra mente, al igual que el sueño es un nivel de pensamiento inferior de nuestra mente.
De igual forma que no podemos enseñar a nadie a soñar, tampoco podemos enseñar a nadie a meditar. La meditación es un proceso que se da de forma expontánea y que se repite esporádicamente, hasta que, a través de la práctica continuada encontramos el mecanismo para realizarla.
No quiero extenderme más sobre el tema y ya habrá tiempo de ir tratando cada parte por separado para que sera de más fácil comprensión.
Decir que todas las prácticas de yoga incorporan una parte física, una mental y otra espiritual, y tomemos el camino que escojamos para practicar yoga debemos tener en cuenta que se cumplen las tres.
Si escogemos hacer Hatha o Kriya y solo hacemos respiraciones mal hechas y estiramientos físicos, nos vendrá muy bien, pero no es yoga.
Si nos ponemos mal sentados o tumbados intentando controlar nuestros pensamientos o generando unos que nos gusten más, estaremos trabajando nuestro cerebro, pero no es yoga y mucho menos meditación.
Como habréis observado, nisiquiera he hablado de estados superiores de conciencia, como pueden ser la concentración o el Samadhi, ya que todo lo que se sobre ellos es teórico y no lo he experimentado.
Espero no ofender a nadie con mi humilde experiencia sobre estos temas, ya que la grandeza del yoga es que se basa en el experimentar, y cada uno de nosotros experimetamos de forma diferente.

Autor: Antonio Morales Berdón
Autorizado por el autor para publicar en PROSPERIDAD INTEGRAL de H. G. CIBELE
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